La falaz lógica de los nazis antitabaco

por Rudd-O publicado 2006/09/18 00:08:27 GMT+0, Última modificación 2013-06-26T04:38:49+00:00

Nita dice sobre el tabaco y su prohibición:

Sé que tendré algunos fumadores en contra, diciendo que todos tenemos derechos, respeto y cosas así. Pero póngalo del otro punto de vista. Nosotros también tenemos derecho a no oler el desagradable olor del cigarrillo. Si desean fumar, pueden hacerlo, pero no delante de otras personas que no lo hagan.

Lógica falaz en el típico argumento de los antitabaco

Falacia lógica -- que se visualiza con un ejemplo:

Sé que tendré algunos sucios en contra, diciendo que todos tenemos derechos, respeto y cosas así. Pero póngalo del otro punto de vista. Nosotros también tenemos derecho a no oler el desagradable olor de un individuo que no se baña. Si desean pasear, pueden hacerlo, pero no delante de otras personas que se bañen.

La verdad es que el balance de derechos que todos tenemos es delicado y mucho más complicado que una analogía (por demás ilógica) como la anterior. Este tipo de simplismos destruyen todo tipo de diálogo político constructivo.

El absurdo derecho a... ¿no oler algo?

Más específicamente: ¿De cuándo acá alguien tiene "derecho" a no oler algo? ¿Qué clase de absurdo es eso? Si, mañana, algún "estudio", como los que citan los nazis antitabaco, determina que los minusválidos dan SIDA, ¿también les van a prohibir deambular en espacios cerrados?

Alternativas a la prohibición

También sé que el olor del tabaco es molesto para algunas personas. ¿Qué tan difícil es acercarse a un fumador y pedirle que apague el tabaco? Los fumadores somos gente tan razonable como los no fumadores. ¿Es necesario prohibirlo, entonces, porque les molesta el olor? Aparentemente es mucho trabajo pedirle a un fumador que apague el tabaco o retirarse a otro lado.

Es verdad que a algunos (no a todos) les molesta el humo del tabaco. Pero los no fumadores tienen muchas alternativas:

  • solicitar al fumador que apague el tabaco
  • alejarse un poco del humo
  • largarse a otro lado donde no haya fumadores (y hay muchos lugares)

La falacia de los "lugares cerrados"

También pienso que no se debe fumar en los lugares auténticamente cerrados y sin ventilación. Pero:

  1. La gran mayoría de "lugares cerrados" contemplados por esta estúpida ley en realidad cuentan con adecuada ventilación para minimizar la acumulación del humo de tabaco. Es más, muchos de los "lugares cerrados" son, en realidad, espacios relativamente abiertos.
  2. La prohibición de fumar debe ser (como era antes) potestad del dueño del establecimiento, no de una ley global. Los fumadores aún conforman una importante cantidad de personas -- alienarlos es perjudicial para los negocios.

No sé si se dieron cuenta, pero antes había establecimientos para fumadores, para no fumadores (¡bastantes!), y establecimientos con sectores fumador y no fumador. Ahora no. Ahora ni siquiera se puede tener un establecimiento "sólo para fumadores".

Es decir, antes tanto los no fumadores como los fumadores tenían a dónde ir. Ahora, ¡que se jodan los fumadores! Si los antitabaco dicen abogar tanto por los "derechos de la gente", ¿por qué no contemplaron en la ley una concesión para los fumadores?

Yo les digo por qué no: porque en realidad, los antitabaco no abogan por los derechos de la gente, sino que son un grupo más de entrometidos en las vidas ajenas, la versión moderna del cobarde "mami mami, fulano no me cae bien, pégale".

Si, el tabaco es perjudicial, pero ¿en qué medida?

El daño que provoca el tabaco en la gente, ¿justifica su prohibición?

Nadie discute que el tabaco es perjudicial. En grandes cantidades, el tabaco produce cáncer. Pero, aunque los nazis antitabaco digan lo contrario (sin base científica sólida), el humo del tabaco no produce cáncer ni enfermedades en quienes están al lado de un fumador. Mucha más gente se muere por comer grasas saturadas que por fumar. Y mucha más gente se muere por fumar que por respirar humo de tabaco ajeno.

Probablemente el único estudio que utilizan los antitabacos sea este. A diferencia de los "genios" del periódico que cito, yo no voy a citar a la Associated Press, sino que leí el estudio de verdad:

  1. En primer lugar, la fortaleza de la correlación estadística (más exactamente, el índice de confianza) es casi nula, lo cual arroja un inequívoco resultado: el estudio no sirve.
  2. ¿30% de riesgo de cáncer? Para quienes no entienden de estadística y números, eso es lo mismo que decir que 3 de cada 10 fumadores pasivos contraerán cáncer. ¿Suena lógico? A mí no, porque la tasa de cáncer real es mucho más baja.

Claro, las "citas", "cifras" y "comentarios expertos" hacen una excelente máquina de propaganda. Como comprenderán, cocinar números mentirosos y distorsionar las citas es típico de los antitabaco (y los otros grupos anti). En el trayecto, la veracidad del método científico queda completamente destruida y la confianza del público en la ciencia disminuye. ¡Combo bi-power! Establecen la política que quieren y nos arrastran lentamente a una época de oscurantismo.

La verdadera razón tras la prohibición

La prohibición no me sorprende para nada, ya que vivimos en la época de la "corrección política", donde todo lo que no está "de moda" (como, por ejemplo, ser heterosexual mujeriego y fumador) es abominable y candidato importante para represión y prohibición.

Ah, ser gay, negro o pobre ya no es abominable, porque está "de moda" y es "progresista". ¿Pero respetar a las personas que "no están de moda"? ¡Esos que se jodan!

Y peor con la resurgencia de los grupos de entrometidos: los antiaborto, los antitabaco, los anticarne, los antipistolas, los antimigrantes, el arquetipo de la gente que, no contenta con vivir sus vidas en paz, se sale de su propio camino para regularle la vida a los demás. Cuando oigo que alguien se etiqueta "anti-algo", automáticamente lo aborrezco, porque sé que es para meterse en mi vida. Francamente, estoy considerando seriamente inventar mi propio grupo "antihijueputas" (traducción: "anti-los-que-me-caen-mal-y-los-que-me-cabrean") que cabildee para prohibir todas las cosas y opiniones que me cabrean, y de alguna manera obtener aunque sea una torcida revancha en este asco de lugar.

Queda claro que nuestra época moderna es la época del neofascismo y la lógica aristotélica: las cosas son blanco y negro y nada más: ¿abogas por el negro? ¡Jódete!

Update: Nita, ¿te tomaste personalmente este artículo?