La excepción a la violación

por Rudd-O publicado 2006/09/16 11:35:17 GMT+0, Última modificación 2013-06-26T04:38:48+00:00

Traducido de Armed and Dangerous » Blog Archive » The Rape Exception porque se me ha robado las palabras de la punta de los dedos.

Los filósofos saben que cuando deduces una contradicción, tus premisas están incorrectas. Cuando los seres humanos expresan una contradicción, normalmente significa que sus creencias verdaderas no son las que dicen explícitamente; es decir, racionalizan una postura que no es totalmente consciente.

Los "pro-vida" dicen una cosa muy simple: La vida humana es sagrada, y comienza con la concepción. Matar a un feto es un asesinato y debe estar prohibido. Pero casi todos los "pro-vida" (noten las comillas sarcásticas) admiten que permitirían un aborto en el caso de una violación.

¿Perdón? Si toda la vida humana es sagrada, ¿por qué el producto de una violación es una excepción? ¿Acaso un hijo de un violador puede escoger a su padre?

Los "pro-vida" dicen que toda la vida fetal es sagrada, pero no actúan como si en realidad creyeran eso. Su discurso no es consistente con el principio que predican. Por tanto, es fácil deducir que en realidad no creen en el principio que predican -- el verdadero principio en el que creen es diferente.

Violación es sexo no deseado por una mujer. Por lo tanto, el candidato más obvio para sustituir La vida humana es sagrada, y comienza con la concepción de forma que el discurso "pro-vida" sea consistente es Sólo las mujeres que buscan sexo deben estar obligadas a terminar su embarazo.

Hmmm... este argumento no suena tan noble como Toda la vida humana es sagrada, ¿no?

Dicho esto, la conclusión es obvia: la posición política de los "pro-vida" en realidad no tiene nada que ver con el feto (¿sorprendidos?). Por eso las comillas sarcásticas. El asunto clave revelado en el comportamiento de los "pro-vida" (en contraste con su retórica) nada tiene que ver con el feto mismo, y todo que ver con la creencia de que el deseo sexual es un pecado y debe tener consecuencias graves.

Dicho de otra forma, lo que los "pro-vida" probablemente temen es al pensamiento de que la gente tenga sexo sólo para satisfacer sus deseos, sin intenciones de tener hijos o repercusiones importantes.

¡Vaya! Al menos la Iglesia Católica es sincera y sigue esta premisa hasta su conclusión lógica, prohibiendo toda forma de anticoncepción.

Ahora voy a sorprender a mis lectores habituales: el miedo a la concupiscencia (en este caso, placer sin hijos) no es una locura. De hecho, este miedo junto con la supresión del sexo no procreativo pueden ser una ventaja evolutiva. La mayor parte del mundo desarrollado está disminuyendo su población, y no está reemplazando a sus ancianos con hijos jóvenes.

El problema con el enfoque de la Iglesia Católica no es tanto que están equivocados, sino que están fracasando. Los católicos del mundo simplemente se niegan a cumplir con la prescripción de la Iglesia o a compartir el razonamiento prescrito por ella. Evidentemente, si queremos una población sostenible a largo plazo, tendremos que buscar un mecanismo más efectivo que simplemente tratar de "moralizar" a la gente para que no tenga sexo por placer.

Pero (regresando al tema), el argumento estándar de la retórica "pro-vida" es peor que el de la Iglesia, porque es deshonesto; la gente que usa el argumento "pro-vida" no quiere o no puede admitir cuál es el verdadero asunto -- miedo al sexo por placer sin consecuencias -- prefiriendo disfrazar el asunto en otros términos.

En contraste, el argumento pro-elección (que se reduce a "ninguna ley dictamina lo que hago con mi cuerpo") parece ser mucho más consistente y razonable, aunque lleve a la (para algunos) repugnante conclusión de que no hay nada inmoral en deshacerse de un feto.

Voltaire dijo, si creemos en absurdos, cometeremos atrocidades. Tenía razón, y ambos extremos en la controversia del aborto demuestran eso. Pero los "pro-vida" tienen un caso mucho más agudo de "absurdez" que los pro-elección, y su situación no cambiará hasta que (por lo menos) admitan lo que en realidad quieren lograr.