Cambiarle los parlantes delanteros a un Trans Am 82

por Rudd-O publicado 2010/08/22 06:39:38 GMT+0, Última modificación 2013-06-26T04:38:56+00:00
Es una tarea que enloquecerá a cualquiera.

Acabo de instalar los parlantes delanteros nuevos en mi Trans Am 82.  El hijueputa que diseñó el proceso de ensamblaje del interior merece morir en el séptimo infierno junto con el Papa.

¿Sacar la cubierta superior del panel de instrumentos?  Fácil.  Para poder hacer eso,

  1.  hay que sacar la cubierta de los instrumentos.  Que, para eso,
  2.  hay que sacar dos soportes inferiores que cubren botones del panel.  Que, para eso,
  3.  hay que sacar dos cubiertas inferiores y destornillar el sujetador de la caja de fusibles y la interfaz de la computadora a bordo.  Que, para eso,
  4.  hay que sacar la mascarilla del aire acondicionado y la radio.  Que, para eso,
  5.  hay que sacar la radio.  Que, para eso,
  6.  hay que sacar la cubierta de la transmisión.  Que, para eso,
  7.  hay que sacar la consola donde reside el freno de mano.  Que, para eso,
  8.  hay que desarmar el freno de mano.

Tuve que desarmar todo el interior del vehículo, a mano, para poder poner los putos parlantes.

Cada uno de los pasos listados arriba require extraer tres tipos distintos de tornillos y tuercas, y eludir una serie de tornillos falsos que no sujetan nada y que se cagan si se les aplica la cabeza Torx especial.  Ah, y claro, herramientas especiales que tuve que comprar (realmente, a una fracción microscópica del precio de hacer que el trabajo lo haga otro hijueputa).  Y todo para descubrir que los parlantes no entraban cuando llegué al área mágica bajo la cubierta superior que finalmente salió.

TRES HORAS, RECHUCHA DE TU MADRE, ME TOMÓ TODO EL PUTO PROCESO.  Comencé a las seis, terminé a las nueve.

Pero lo logré.  Ya tengo parlantes nuevos adelante.  Ya no suena como la verga mi carro -- bueno, suena como la re verga porque tiene el motor dañado, pero ahora ya estoy en completa libertad de ignorar el motor porque puedo escuchar Boten Anna a todo vapor.

¡Y sólo me sobraron cuatro tornillos!

Siguiente paso: comprar el tablero de instrumentos de KITT, e instalarlo yo mismo.  Chucha.