Cambiar a contenido. | Saltar a navegación

Herramientas Personales
Entrar Registrar
Secciones
Usted está aquí: Inicio Archivos Reconstrucción, parte 2

Reconstrucción, parte 2

Entendiéndome a mí mismo y apagando la colilla.

Durante este último mes, he estado en un vaivén de emociones muy fuerte.  Entiendo a un nivel consciente que es producto de un desequilibrio en la producción de oxitocina en mi cerebro -- estado que tiene nombre clínico: limerencia.  Sin embargo, como siempre digo, entendimiento no es excusa.

Así que confesión: en este lapsus, he hecho cosas de las que me arrepiento muchísimo, pero quizá la más grave es haber sucumbido a una debilidad en mí que yo no sabía que podía albergar, que es seguir contactando a la persona que me hizo tanto daño.  Tonto de mi parte, ya que sin importar lo que pase a futuro, la estrategia sensata y de mejores resultados siempre es cero contacto.  Pero, bueno, el cerebro emocional es 7000 veces más fuerte que el cerebro racional, y sólo cuando las emociones bajan es que el cerebro racional puede retomar las riendas y regresar a su puesto de kybernete.

Salir de una relación en la que uno amó completamente es como salir de un cáncer -- siempre queda en un rincón del cerebro el miedo de que la remisión no sea definitiva.  Están las famosas 5 etapas también -- mi punto con ello es que hoy, cuando que me desperté, me dí cuenta que había llegado a la aceptación de que el cáncer finalmente está en remisión: cuando veo para atrás, no siento odio ni tampoco amor.  Lo que me queda es un poco de pena y de vergüenza por haber fallado como fallé, que fallé y fallé mal.  Y una lección en carne viva: jamás aceptar a nadie que no merezca mi trato.

Creo que vale hacer esta reflexión al final, antes de cerrar el libro y quemarlo: leo que ella me llama perdedor en público.  JA.  Tira piedras sin recordar que vive en casa de vidrio.  Cierto es que perdí mucho al tolerar que me falte al respeto y que se falte el respeto a sí misma, pero ella es la persona menos indicada para juzgar a nadie por eso.  ¿Cómo lo sé?  Esos detalles no le incumben a nadie; lo importante es que ella sabe muy bien que ella es mil veces aquello de lo que me acusa, y punto.

Tampoco es que todo es arrepentimiento.  Tengo un nuevo trabajo.  Mi carro salió del taller.  He hecho un pocotón de amistades nuevas en el transcurso de un mes.  Tengo una buena posibilidad de hacer dinero como para no preocuparme nunca más de eso, y ahorros como para no tener que preocuparme más por los siguientes meses.  Me sientan bien las lecciones de vida sobre no volver a confiar en gente podrida, por linda e inocente que se pinte.  Mis amigos y mi familia, la gente que yo quiero, todos unívocamente me han apoyado un montón, y por ello les estoy eternamente agradecidos.

Acciones de Documento

Comentarios (1)

Carla Durán 24/04/2012 23:57
Había leído este post a finales del 2010 y jamás me había percatado de esta perla: ¨Salir de una relación en la que uno amó completamente es como salir de un cáncer... siempre queda en un rincón del cerebro el miedo de que la remisión no sea definitiva¨. Es cierto, y en ocasiones no hay tal remisión, simplemente el cáncer continúa consumiéndote.

Sugerencia: continúa escribiendo cosas como esta, además de política y tecnología, tampoco dejes de hacerlo en español... escribir en dos idiomas es un plus ;)