Adiós
La quema final.
Mi tesis siempre fue arreglar todo, y fallé en ello; la realidad es que por cuatro meses traté de razonar y conversar, perdoné mentiras, aguanté el desprecio, y caí a su nivel, hasta que morí en el intento; hoy ya no hay nada qué arreglar ni quiero ya arreglarlo. Me costó mucho trabajo, me resistí por tantos días, pero a mes y cuatro días de mi decisión, con este acto final cierro ese horrible capítulo de mi vida. Dejo este recuerdo al calor de las llamas y lo muestro acá mientras se consume, para que quede de lápida digital y que me recuerde a mí mismo por qué la decisión que tomé fue la correcta aunque me duelan las consecuencias. Una imagen > mil palabras. No digo nada más.
